Saturday, September 29, 2007

La razón de la tribulación (Parte 2)

Cuando nos encontramos en tiempos difíciles (dolor físico o emocional, tristeza, problemas con otros, depresión, desánimo o cansancio) nos preguntamos: ¿Es esto normal? ¿Habré hecho algo malo? ¿Se habrá olvidado Dios de mí? Como dijimos la semana pasada, Dios tiene propósitos con nuestra aflicción y la trae para mostrar que él es suficiente, él es todo lo que necesitamos en nuestra vida, que confiemos plenamente en él, aunque no entendamos lo que está pasando.

Esto lo podemos ver más claro en el caso del patriarca Job. Un hombre justo, perfecto y temeroso de Dios, que aún así, fue expuesto a circunstancias tan terribles que muchos de nosotros no resistiríamos ni un segundo. Lo primero que nos muestra el libro de Job es la manera usual que nosotros respondemos a Dios en nuestra crisis. Al final, el libro nos muestra cómo quiere Dios que aprendamos a reaccionar ante nuestra adversidad. Hoy tocaremos la primera parte, la semana entrante veremos el final.

Así que, ¿cuáles son nuestras respuestas a la adversidad?
  1. Volvernos a la incredulidad (Job 2:9) – ¿Para qué vamos a continuar siendo fieles a Dios si él parece no estar muy atento a nosotros?
  2. Auto-conmiseración (Job 3:1-4,20-21) - Nos da pena de nosotros mismos, empezamos a preguntarnos si nuestra vida debió alguna vez comenzar, y si no debería terminar pronto.
  3. Auto-afirmación (Job 27:2) – Recordamos todas las “cosas buenas” que hemos hecho y nos preguntamos cuán justo es realmente Dios. Después de habernos portado tan bien, ¿cómo es posible que nos merezcamos esta situación?
  4. Auto-acusación (Job 22:4-5) – Por el contrario, comenzamos a recordar pecados pasados o luchas presentes con la tentación y nos preguntamos si todo lo que nos pasa tiene que ver con lo “malo que somos”. Aún más, la gente a nuestro alrededor (sobre todo nuestros “hermanos en la fe”) comienzan a vernos con suspicacia. Sospechan de nuestra integridad y presumen que si las cosas nos andan mal, es porque estamos metidos en tremendo lío con el Señor.
  5. Auto-disciplina (Job 33:14, 17) – Pensamos que Dios nos deja pasar por situaciones difíciles para “apartarnos del mal camino”.

Muchas de estas respuestas son correctas en momentos particulares. Es totalmente cierto que Dios nos mete en su disciplina cuando andamos en pecado o vamos en un camino incorrecto, y esto es bueno porque nos mantiene a raya de retroceder en nuestra vida espiritual. Sin embargo, la enseñanza de Job es mucho más hermosa y refrescante. En todas estas respuestas, presumimos erróneamente que si todo anda bien, Dios nos está bendiciendo, pero si todo anda mal, la mano de Dios está contra nosotros o sencillamente Dios nos ha dejado a la deriva. Necesitamos entender que toda tribulación en nuestra vida es ordenada por Dios (Job 1:12) y tiene propósitos de gloria; aunque es mala como la medicina amarga bajando por nuestra garganta, es buena para nuestra salud espiritual. Es por eso que la Palabra nos manda a “regocijarnos en nuestra tribulación” (¡cosa difícil!), porque lo que Dios hace a través de ella es mostrarnos su gloria: su suficiencia en nuestro problema, su fortaleza para que podamos atravesar la situación y llegar al otro lado en victoria. Así que, levántate y regocíjate, dale gracias a Dios por lo que estás pasando, y pídele que se manifieste plenamente a través de ti, para que muchos conozcan de él.

En Cristo,

Gadiel

Saturday, September 22, 2007

La razon de la tribulacion

¿Por qué, a pesar de ser cristianos, tenemos tantos problemas? ¿Por qué llegan tiempos en que todo nos sale mal y Dios no parece estar cerca? ¿Dónde está nuestra vida de victoria, ser “más que vencedores”? La mentalidad evangélica de nuestros días le echa la culpa a una de las siguientes causas:



  • Poca santidad – Nos falta consagración o tenemos pecados ocultos. La solución es orar mas, ayunos mas largos e intensos, hacer mas guerra espiritual, etc.

  • Poca fe – No creemos en Dios lo suficiente, no confesamos positivamente, hablamos derrota constantemente. La solución es “hablar en fe, positivamente”, dar mas y mayores ofrendas, hacer mas sacrificios, etc.

Aunque es posible que nuestros problemas estén relacionados con una de estas dos causas, las soluciones que se proponen están centradas en nosotros, en nuestras fuerzas, en lo “espirituales” que podemos llegar a ser. La idea es que mientras más nos esforcemos, más rápido vamos a salir de nuestra situación y tendremos victoria constante de ahí en adelante.

Este método tiene un pequeño problema: no funciona. Primero, resulta que, como está escrito a través de toda la Palabra, a Dios le gusta llevarse la gloria en todo. Así que, vamos a salir de nuestros problemas cuando Dios quiera, y eso si Dios quiere. Esto se llama Su soberanía. Me dirás, ¿cómo que “si Dios quiere”? ¿Acaso quiere Dios mantenerme en tribulación toda mi vida? ¿Es acaso eso una vida de victoria? Eso depende de cómo definimos la “vida victoriosa”. Si utilizamos el estándar del mundo, una “vida victoriosa” deberá ser un buen auto, una casa espectacular, una pareja que parezca actor/actriz de Hollywood, una familia numerosa con hijos sacados de anuncios de GAP Kids, una cuenta de banco gigantesca, buena salud y larga vida. Pero el estándar de Dios es un poco diferente: “Todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. Porque ¿qué aprovechará el hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma?”(Marcos 8:35-36). Ciertamente los bienes materiales tienen su lugar de importancia en nuestra vida cotidiana, pero el enfoque de Dios es tu alma, tu ser interior, tu vida espiritual, lo eterno, lo que no perece. Tu calidad de vida en esta tierra tiene muy poco que aportar a los asuntos de la eternidad.

Lo que nos lleva a nuestro segundo punto: Dios hace todas las cosas por Su gracia, esto es, él siempre actúa para traernos algún bien aún cuando no lo merezcamos. Y ¿cuál es el bien que puede venir con los problemas? Se llama madurez espiritual y se traduce en: desconfianza en nosotros mismos, rendición total y aceptación de lo que él decida, verdadera fe en él, nuevas fuerzas, constancia en nuestro caminar espiritual. Por eso la Palabra nos advierte: “Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22). Es “necesario” y lo mejor que nos puede pasar, que nuestro Padre celestial nos ame tanto que se interese en nuestro crecimiento y desarrollo espiritual, y nos meta en situaciones difíciles para mostrarle al mundo gente transformada radicalmente por Su poder, y de vez llevarse solito toda, toda, toda la gloria.

En Cristo,
Gadiel

P.D. En el próximo “blog” hablaremos de nuestra respuesta a la tribulación

Notas de la CCA

Lo que está pasando esta semana:

  • Ayer viernes el pastor Ruby trajo una plática acerca de lo que significa “la gloria de Dios” desde el punto de vista bíblico, y cuál es nuestro llamado al respecto. ¡Excelente! El próximo viernes tendremos a Norma Ávila con una palabra fresca para nosotros (¡Mujeres al poder! ¡Mujeres al poder!)
  • Los jóvenes de la CCA “Only One” reiniciaron su grupo de estudio bíblico de los viernes (8:30 pm) con su nueva “teacher” Lichy. Había unos 27 jóvenes compartiendo intereses y necesidades. ¡Un éxito total!
  • El pasado domingo recogimos una ofrenda super-significativa para nuestros misioneros auspiciados (Gustavo y Maité en Argentina). ¡Gracias a todos por su aportación! Como ya saben, vamos a continuar enviando una ofrenda mensual fija (mesada) a esta pareja de parte de la iglesia.
  • Esta noche las chicas de la iglesia (Ministerio de Mujeres) tendrán su tiempo de “Café” para compartir y conocerse mejor. ¡Las esperamos a todas!

Recuerden entrar al blog el lunes. Vamos a comenzar a hablar del propósito de Dios con nosotros cuando permite tiempos difíciles en nuestras vidas.

En Cristo,
Gadiel

Monday, September 17, 2007

Bienvenidos!

A todos nuestros hermanos y amigos de la CCA (Comunidad Cristiana de Adoración - La Iglesia del Centro - en Arecibo, Puerto Rico), que Dios los bendiga abundantemente! Deseo que "Conversando desde el centro" se convierta en nuestro punto de encuentro semanal en donde podamos:
  • Compartir alguna palabra de aliento y dirección en este tiempo tan confuso y difícil
  • Conversar acerca de algún tema de vida cristiana que te haga crecer y dar fruto
  • Analizar eventos importantes que nos afectan diariamente, a la luz de las Escrituras
  • Comunicarte el progreso de la visión y las estrategias de nuestra comunidad de fe

Cada sábado estaré compartiendo un nuevo “posting” en secuencia. Si buscas a tu mano derecha (en “Blog Archive”) encontrarás los tópicos generales y los “postings” que se han publicado previamente. Lee, estudia, medita y pídele a Dios que hable a tu corazón y necesidad. Si este lugar te es de bendición “postea” tu comentario en el “blog” o envíame un email a pastorgadiel@gmail.com.

En Cristo,
Gadiel