Friday, June 26, 2009

Acerca de la muerte de Michael Jackson y Farrah Fawcett

Este es un posting de un tremendo siervo de Dios acerca del "evento" de la muerte de Michael Jackson y Farrah Fawcett:


HOW FLEETING is LIFE-by Andrew Strom.

Most of you will have heard the sad news of the passing of two pop icons in one day yesterday. Farrah Fawcett was 63 and died after a long battle with cancer. Michael Jackson the "prince of pop", aged only 50, died in even sadder circumstances. How tragic that even the vast machinery of fame cannot shield its many lost sons from a lonely, miserable existence and an unhappy end.

No doubt Farrah Fawcett could look back on the glory years when young women around the world imitated her hairstyle and her "look". I can remember as a kid watching "Charlie's Angels", though I have to admit far preferring "The Six Million Dollar Man" as a 10-year-old. She will be remembered as a battler to the end, an icon of her era. But oh, how fleeting is life. And oh, how empty is fame. And oh, how pointless is earthly success when eternity stretches before all.

Michael Jackson could have looked back on years of pop glory and superstar fame - when his dance moves dazzled the whole world. But then came the surgeries, the bizarre behaviour, the ugly allegations, the court cases, the hundreds of million$ of debt. Like another famous "prince" of pop (actually - his father in law -Elvis Presley), he seemingly died unhappy and alone, his"comeback" unrealized, his fame a chain around his neck, his death a shock in one still so young. Elvis died at 42, and now his son-in-law Michael at 50. Fame seemingly does not take good care of its own when they pass their "use-by" date.

And so the ephemeral idols of our shallow culture continue crashing down. "For what is your life?" asks the apostle James. "It is a vapor that appears for a little time, and then vanishes away. "Vanity of vanities," says the Preacher of Ecclesiastes, "All is vanity... All go unto one place; all are of the dust, and all turn to dust again."If it is one thing we can learn from the life and death of every 'icon'on this planet, it is that we all must live with eternity in view, not the fleeting charade of this present world. As Leonard Ravenhill so eloquently asked, "Are the things you're living for worth Christ dying for?" A sad day.

Saturday, June 20, 2009

Los pecados que toleramos – El egoísmo

(Esta serie esta basada en el libro “Respectable Sins, de Jerry Bridges, NavPress, 2007, también disponible en español - un excelente recurso para el discipulado y crecimiento espiritual personal)

¿Has observado alguna vez a un infante jugando con otros? Se le hace sumamente difícil compartir cualquier cosa (dulces, juguetes, etc.). Aquellos que son padres responsables saben lo difícil que es erradicar (o al menos controlar) el problema del egoísmo en sus hijos. El egoísmo es una característica natural de los seres humanos y la podemos definir como un “excesivo y no-moderado amor por uno mismo”.

El egoísta:
  • Piensa solo en él y no en los demás
  • Ve a los demás como los medios para conseguir lo que quiere
  • No piensa en servir sino en ser servido
  • Es desconsiderado no piensa en el impacto de sus acciones en los demás (ej. palabras necias, sarcasmo, impuntualidad, etc.)

El egoísmo es la raíz de los profundos males que vivimos como sociedad (ej. abuso sexual, maltrato conyugal, corrupción política, robo, peleas, etc.). Los matrimonios se destruyen por el egoísmo (el mal uso del dinero, la infidelidad, etc.), la pobreza existe por el egoísmo (porque unos pocos quieren acaparar todo el dinero disponible), la violencia social existe por el egoísmo (porque unos quieren sacar ventaja de los otros por la fuerza).

Los cristianos tenemos que aprender a actuar diferente:

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús…” (Filipenses 2:3-5)

Nuestras acciones no pueden provenir de la contienda o el orgullo, sino se tienen que basar en:
  • Humildad – Trato a los demás como superiores a mí, o sea que todos los que me rodean sean vistos por mi como dignos de respeto
  • Consideración – Debo siempre “mirar” (estar pendiente, cuidar, procurar) por los asuntos de los demás de la misma manera que cuido y velo por los asuntos propios.

Este llamado se basa en el ejemplo de Cristo, que hizo exactamente eso por nosotros, el cual no estimando su posición de Dios, se despojó de su gloria y se entregó para tu beneficio y el mío.

En Cristo,
Gadiel