Tuesday, June 25, 2013

¿Por qué el problema de la división dentro de una congregación local?




“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?" (1Corintios 3:1-4)

Es lógico que un nuevo convertido sea “un niño” (un inmaduro) en las cosas de Dios.  Cuando Pablo evangelizó a los corintios, por 18 meses los trató como recién nacidos, “dándoles leche y no vianda”, porque no podían procesar profundidades espirituales todavía. Ahora bien, el regaño del apóstol viene porque luego de 3 años de haberlos dejado, todavía actuaban como “bebés” y no como “adultos”. ¡Esto es una situación anómala y enferma!  La razón por la cual se dividieron detrás de diferentes líderes en vez de permanecer unidos en Cristo, es porque no habían entendido ni profundizado en la verdad de Dios. Todavía seguían pensando de la manera que piensa el mundo; partidista, “carnal”.

Hermanos, las situaciones de pecado dentro de la iglesia local siempre apunta a la misma raíz: la falla de aplicar con humildad y profundidad una verdad de Dios que nos ha sido enseñada, pero que no hemos querido abrazar.

En Cristo,
Gadiel