Saturday, January 31, 2009

Los pecados que toleramos – La Impiedad

(Esta serie esta basada en el libro “Respectable Sins", de Jerry Bridges, NavPress, 2007, también disponible en español - un excelente recurso para el discipulado y crecimiento espiritual personal)

La Palabra de Dios nos exige una vida de santidad como un resultado natural de nuestra conversión a Cristo. Más aún, la Biblia nos enseña que el remedio para el pecado en nuestra vida es conocer dos verdades sumamente importantes:

  • Que el sacrificio de Cristo en la cruz nos libró del dominio y la culpa del pecado
  • Que el Espíritu Santo está trabajando hoy para librarnos de los hábitos pecaminosos que quedan en nosotros


Ahora bien, ¿cómo es esto en la práctica? ¿Puede un cristiano vivir una vida mas digna, limpia, mas ejemplar para el resto de la sociedad? Esta pregunta es muy importante dado el grado de mal testimonio que como iglesia damos todos los días a la sociedad general. Pareciera que la predicación del evangelio no está surtiendo mucho efecto en los que nos llamamos cristianos.

Si vemos esto con cuidado, notaremos que la realidad es que los que servimos a Cristo en verdad, sólo somos “rebeldes perdonados”, gente en proceso de ser re-creados a la imagen, a la semejanza, al parecido de Dios. Tenemos todavía nuestro mal carácter, malos hábitos y costumbres, los cuales no se parecen en nada a las virtudes que la Palabra describe de nuestro Padre. Y así, aunque hoy todavía no nos parecemos a Él, ya su Espíritu está trabajando en nosotros para cambiarnos y hacernos mas parecidos a Cristo.

Una de estos malos hábitos que quedan arraigados en nuestro interior es la impiedad. Este término es un poco difícil de tragar (para nosotros el “impío” es un hombre malvado, pecaminoso). Sin embargo, el término habla de uno que es “falto de religión”, o sea, falto de devoción, falto de una “actitud hacia Dios”.

¿Cómo puedo ser cristiano y tener una “mala actitud” hacia Dios? Esto ocurre cuando vivimos nuestra vida cotidiana sin tener en cuenta a Dios. Esto incluye todo lo que hacemos en el trabajo, la casa, con las amistades, en los negocios, en nuestro matrimonio, o sea, todo lo que hacemos fuera de las reuniones de la congregación a la que asistimos. Actuamos con impiedad cuando Dios es “irrelevante” en nuestras vidas.

¿Cuándo es Dios irrelevante en mi vida? Cuando no tenemos presente que:

  • Dependemos de él para todo (busca Santiago 4:13-17)
  • Somos responsables delante de él (busca Colosenses 1:9-10)
  • Fuimos salvados para vivir para su gloria (busca 1ra Corintios10:31, Colosenses 3:22-23)
  • Tenemos que mantener intimidad con él (busca Salmos 42:1-2)

Entonces, ¿qué debemos hacer? Debo entender hoy que mi vida como cristiano esta siendo vivida ante la presencia de Dios cada día. Así que, necesito asegurarme que:

Conduzco mi vida (trabajo, matrimonio, negocios, etc.) de una manera que agrade a Dios
Busco hacer cosas que traigan gloria (honra) a Dios ante los demás

Con esto me aseguraré no vivir una vida sin Dios (impíamente), como si él solo estuviera presente en los servicios de la congregación pero no en la totalidad de mi vida (desde mi levantarme hasta mi acostarme, aún en mis sueños).

En Cristo,
Gadiel

Thursday, January 1, 2009

Una palabra para el 2009

¡Que la paz de Dios sea sobre todos en este nuevo año 2009!

Gracias le damos a Dios por todo lo que ha pasado en el 2008, lo que él está haciendo hoy y lo que va a hacer en el resto del 2009. A todos los que en algún momento nos han contactado y han seguido nuestra plática mensual a través de este blog, le agradecemos su confianza y amistad, y esperamos que en este nuevo año la bendición de Dios no se haga esperar. A nuestra iglesia en Arecibo, Puerto Rico, la Comunidad Cristiana de Adoración – La Iglesia del Centro – le pido que continúen con nosotros este camino que el Señor en su sabiduría y misericordia nos ha trazado para su gloria. Nuestro Dios conoce el propósito por el cual nos plantó juntos en este lugar, y tiene preparado para cada uno de nosotros una tarea especial que traerá bendición y multiplicación a nuestras vidas.

Pero me preguntarás, ¿qué tuvo de bueno el 2008, con todo lo que tuve que sufrir? ¿Qué puedo esperar del 2009, si ya soplan vientos duros y se oyen malos augurios del tiempo que se avecina? Te puedo decir, que si sirves al Dios vivo, si has puesto tu confianza en el Señor Jesucristo, no habrá circunstancia negativa para tu vida. ¿Quiere esto decir que no tendremos problemas en el 2009? No es así, sino todo lo contrario. El Señor claramente nos dijo en su Palabra que mientras estemos en el mundo seremos expuestos a la aflicción y el dolor, pero que lo que nos toca a nosotros como cristianos es “confiar” porque ya Jesús “ha vencido al mundo”.

De hecho, no solamente se nos manda a confiar sino también a ¡hacer fiesta por el sufrimiento! ¿Cómo? ¿Acaso estamos locos? Según la Palabra, cada ocasión y temporada dura en nuestra vida, es la oportunidad que Dios mismo nos provee para madurarnos, hacernos crecer, limpiarnos, cambiar nuestro carácter y hacernos más perfectos para su gloria:

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas… para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”
Santiago 1:2-5

La prueba y la aflicción del creyente son la fuente de su felicidad, pues esto trae al corazón la gloriosa verdad de nuestra condición en Dios: que somos sus hijos, y que como buen padre, el nos disciplina y corrige para hacernos mas parecidos a él. La prueba en el creyente no es porque el diablo está suelto sin control (totalmente falso – Dios está en control de toda nuestra circunstancia), o que somos muy flojos espiritualmente y no nos podemos sostener en pie solos (eso ya lo sabíamos). La prueba en el creyente llega porque Dios nos ama y está produciendo en nosotros vida divina:

“Aunque por un poco de tiempo tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho mas preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”
1ra Pedro 1:6-7

Cuando Cristo aparezca en las nubes (y eso parece que será muy pronto), aquellos que confían en él, levantarán sus cabezas complacidos de que su fe ha sido probada y ahora solo queda recibir de él, nuestro Señor, la gloria, honra y alabanza. Le pido a Dios, que en cuando concluya el 2009, puedas decir “gracias Señor por todas las cosas, porque todas son buenas y son para tu gloria”.

En Cristo,
Gadiel